-Recuerda que las lonchas han de ser lo más finas posible. Para ello el secreto está en la congelación previa de las carnes y aprovechar el momento de descongelación adecuado para poder obtener dichas lonchas, cuyo grosor ha de ser casi como el del papel.
-Las láminas se suelen presentar formando un abanico en el plato y podrán ir aliñadas con aceite, vinagres de distintos sabores, mostaza, limón, cebollino, sal, pimienta u otros condimentos o especias según el gusto.
-No olvides que el carpaccio es un plato que se elabora con alimentos crudos, por lo que es de gran importancia adquirir la mejor materia prima y garantizar así su frescura y calidad.